Resultado de imagen de autoestima"

 

La autoestima es la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Refleja el modo de pensar que cada uno tiene sobre su habilidad a la hora de enfrentar los desafíos que forman parte de nuestra vida y el derecho que tenemos a ser felices. Es decir, nos permite sentirnos confiados de mirar de frente las dificultades que se nos presentan en el camino, comprender la situación y encontrar los recursos para superarlas. Al igual que nos permite conocer cuáles son nuestros intereses, derechos y necesidades, y poder hacer todo lo posible para vivir acorde a los mismos.

 

El modo en que nos queremos o apreciamos afecta directamente todos los aspectos de nuestra experiencia de vida: a nivel familiar, en relaciones de pareja y amistad con los compañeros de trabajo… Nos permite presentarnos ante la vida con una actitud más positiva, confiando en nosotros y nuestras habilidades, sirviéndose como herramienta potenciadora a la hora de perseguir nuestros sueños y metas, acompañándonos en la búsqueda de aquello que cada uno considera como éxito, y sentirnos útiles y valiosos como seres humanos.

 

¿Cómo podemos entonces potenciar nuestra autoestima?

 

Hay factores que nos permiten aumentar nuestra autoestima, siendo uno de los primeros la toma de conciencia de nuestras cualidades, incluyendo aquellas que consideramos como positivas y negativas. Depende de nosotros en la medida en que nos consideremos personas valiosas independientemente de nuestras características, pero más aún por aquello que nos hace ser quienes somos. Con mayor aceptación de dichas cualidades, podremos potenciar las positivas y actuar para mejorar lo que nos hace flaquear, siempre recordando que nadie es perfecto y que es de humanos errar y equivocarse.

 

Aumentamos nuestra autoestima cuando entendemos que somos los únicos responsables del curso que tome nuestra vida, los responsables de las interacciones sociales que tenemos, y los responsables sobre los valores y la forma de vivir que elegimos para nosotros mismos. Cuando estamos en paz con lo que somos, podemos ver a los demás con los mismos ojos de aceptación, de amor, de empatía. Comprendemos que cada uno tiene derecho a tomar sus decisiones y dicho sentir nos permite vivir en mayor plenitud, libertad y tranquilidad.

 

Otro aspecto importante de nuestra autoestima es la manera en que nos hablamos. Romper “nuestra palabra” con nosotros mismos (por ejemplo, cuando decimos que iremos al gimnasio 3 veces por semana y no lo cumplimos) nos genera desconfianza en nosotros: cuando deba solucionar un problema, tendré dudas sobre mi capacidad para hacerlo, ya que mi historia me dice que “he deseado cumplir con mi rutina de ejercicio y ni eso he podido cumplir”. Por esta razón, debemos estar pendientes de lo que nos verbalizamos: ser coherentes con lo que nos exigimos, y buscar la manera de adaptar dichas exigencias al sentido de la realidad, de forma tal que podamos lograr nuestros objetivos y reafirmar nuestra autoestima. En el ejemplo anterior, puede ayudar a establecer metas más pequeñas y atravesar ese camino antes de embarcarnos en uno mayor. Poco a poco nuestra confianza irá en aumento y mejora el diálogo interno que tenemos con nuestra propia persona.

 

Recuerda que tú vales: tus emociones, tus pensamientos, tu persona. Atrévete a ponerte en contacto con tu ser, y aprender a amar genuinamente la persona que eres. No te arrepientas nunca de ponerte a ti mismo en primer lugar cuando se trata de tu bienestar, tu salud mental y tu estabilidad emocional.

 

Patricia Betances Vásquez
Psicóloga Clínica y de la Salud, M.A.
@conectandocontigo_rd