Desde que nacemos se desarrollan nuestros sentidos y a través de estos percibimos la forma en que nuestros padres reaccionan ante determinadas circunstancias, observamos lo que dicen pero también lo que no se expresa, poco a poco vamos aprendiendo cómo se manejan en el mundo y a la vez vamos adquiriendo sus modelos y esquemas mentales, desarrollándose así nuestra propia visión del mundo. 

La manera en la que procesamos la información nace de nuestra visión del mundo, la cual es inculcada por nuestros padres o cuidadores principales no solo en la infancia, sino a lo largo de la vida. Las distorsiones cognitivas son aquellas formas erróneas que tenemos de procesar la información, es cuando malinterpretamos de lo que ocurre a nuestro alrededor y esto genera múltiples consecuencias negativas, pero sobre todo un gran malestar emocional. 

Por ejemplo, las personas que padecen depresión o ansiedad tienen una visión de la realidad en la que las distorsiones cognitivas son las protagonistas principales, estas pueden entenderse como pensamientos disfuncionales, pensamientos negativos automáticos o como creencias irracionales según el enfoque terapéutico. 

Las distorsiones cognitivas que producen gran perturbación emocional juegan un papel preponderante en la psicopatología. Todos en alguna medida podemos presentar alguna vez algún tipo de distorsión cognitiva. Saber detectarlas y analizarlas, nos ayudará a tener una mente más clara y a desarrollar actitudes más realistas y positivas acerca de la realidad. 

Para una buena sanidad emocional debemos contar con un adecuado procesamiento de la información del mundo que nos rodea, para ello la ayuda psicológica es fundamental, ya que a través del acompañamiento se mostrará al paciente que su percepción del mundo en un determinado momento es sólo una de las posibles formas de percibir la realidad y no necesariamente la mejor. Además, a través de la terapia se ayuda al paciente a desarrollar pensamientos alternativos y diversas opciones de plantearse frente a situaciones determinadas, así como a descubrir soluciones a sus problemas que antes no estaban en su esquema o modelo mental.  

Todo lo que hacemos está condicionado por nuestros pensamientos y estos a su vez a nuestras emociones, es por ello que si sienten malestar emocional les exhorto a que acudan en busca de un profesional de la salud mental, pues la calidad de nuestros pensamientos determina el nivel de nuestra calidad de vida.