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¿Repites patrones de relaciones – a pesar de que salgas lastimado o sufriendo?

¿Conoces personas que viven las mismas situaciones, una y otra vez, pero con distintas personas?

 

Visto de manera superficial, alguien podría entender “que no tiene sentido”. Quién buscaría repetir situaciones que en algún momento de su vida sufrió, como muchas personas que crecieron en familias violentas y sostienen relaciones ejerciendo violencia o siendo víctimas de la misma… Pero la realidad es que estas situaciones van más allá de lo que hace sentido o no a simple vista. Hay factores que pueden contribuir a que repitamos aquello que aún no hemos sanado y nos lastima, como: 

 

  • Repetimos lo que resulta familiar: de una manera u otra, sabemos qué esperar de estos eventos que son familiares dentro de nuestras vivencias pasadas. Muchas veces pasa que nos sentimos atraídos hacia cierto tipo de relaciones o personas que en el pasado ya conocimos, y tiene mucho que ver con lo que resulta familiar hasta para nuestro cerebro. 

 

  • Repetimos lo que aprendimos como niños: las creencias, habilidades de afrontamiento y de comportamiento que nos ayudaron a crecer según nuestras condiciones, probablemente nos sigan acompañando hoy día cuando las condiciones pueden ser completamente distintas y ahora mismo nos resulten desadaptativas. En ocasiones vemos casos de personas que crecieron bajo un modelo de crianza en el que los padres eran autoritarios y puede ser que hayan adaptado un modelo de afrontamiento evitativo, de acatar órdenes de los demás por miedo al rechazo o en búsqueda de esa aprobación. Tal vez en aquel momento pudo servirle a la persona para alivianar su carga emocional y hacer frente a ciertos eventos de su vida, pero ¿sería útil repetir este estilo evitativo siendo un adulto y en relaciones con personas más asertivas? Probablemente no. De igual manera, requeriría un esfuerzo de su parte para romper con lo “automatizado” e identificar cómo se muestra ante los demás, para desarrollar nuevas creencias sobre su persona, los demás y el mundo.

 

  • Muchas veces, si nos sentíamos rechazados, poco queridos o indefensos como niños, puede ser que recreamos situaciones y relaciones en las que nos sintamos de manera parecida en un esfuerzo inconsciente de cambiar el resultado.

 

¿Cómo podemos empezar a cambiar antiguos patrones? El primer paso y uno de los más importantes es crear conciencia: más conciencia sobre cómo era nuestra familia de origen, cuáles eran aquellas dinámicas, reglas implícitas y explícitas y roles que pudimos aceptar sin cuestionarnos. Ejemplos de dichas reglas, dinámicas y roles pueden ser habernos ocupado siendo niños de algún hermano o hasta de una figura parental, y actualmente tender a ser personas que nos sintamos responsables de la felicidad y el bienestar del otro.

 

Puede ser haber aprendido e interiorizado cómo se deben manejar las mujeres y los hombres, y notar que en el presente estas creencias generan cierta incomodidad en parte de nuestras relaciones interpersonales. Otro ejemplo puede ser haber vivido experiencias de ausencia de límites claros en nuestra familia y el núcleo cercano cuando crecemos, reflejado en el presente como no saber decir que no a los demás, sentirnos culpables si lo hacemos, presentar sentimientos de tristeza si nos dicen que no a nosotros mismos, o una percepción poco clara sobre hasta dónde es mi responsabilidad y dónde inicia la línea de responsabilidad de los demás. ⠀⠀

 

Otro paso importante y clave en el cambio de nuestros patrones hacia unos más adaptativos es reflexionar sobre nuestro propio comportamiento: al final, somos los responsables de nuestras acciones y cómo aportamos de manera sana y asertiva en nuestras relaciones. De la misma forma, sanar heridas que podamos tener de relaciones disfuncionales, abandonos, rechazos, vergüenza… 

 

Es cierto que nuestra infancia y pasado tienen importancia pero hoy en día, depende de nosotros qué hacemos con aquello vivido y lo que nos queda por vivir. De nada sirve justificarnos o escudarse en lo que pasó, por más doloroso que sea. Podemos día a día tomar la decisión de seguir hacia delante, de buscar ayuda, apoyarnos de personas que nos brindan su hombro y descubrir el poder interior que tenemos de seguir luchando.⠀⠀⠀⠀⠀

 

Y por último, aprender nuevas herramientas que permitan un cambio positivo en nuestro comportamiento. Esto incluye aprender sobre la regulación de nuestras emociones, querernos más, marcar límites y tener paciencia con nuestra trayectoria. Lo que tardamos años en construir (incluso a nivel neuronal), no se desmonta de la noche a la mañana. Día tras día, realizar pequeños cambios que nos lleven a esa mejor versión de nosotros mismos. 

 

Patricia Betances Vásquez ⠀⠀⠀
Psicóloga Clínica y de la Salud.⠀⠀
Máster en Psicología Clínica.⠀⠀