9 TIPOS DE FAMILIA que existen y sus características

“Familias Sólidas”

Por Betania Cruz

Trabajadora Social y Terapeuta Familiar.

 

La familia, ese contexto donde nace, crece y se desarrolla el individuo, está caracterizado por las dinámicas que sostienen los progenitores en gran manera. Describiremos, brevemente, estos estilos conforme a la forma en que los padres administran su rol.

 

Familia Centrada en los Hijos 

Los hijos se convierten en el centro de la agenda familiar. Los temas y planes surgen en función de estos, mientras que los de pareja son puestos a un lado. Buscan su compañía y los inmiscuyen en sus espacios íntimos (duermen con ellos, las salidas son en conjunto, hay excusas para compartir a solas, etc.) Teniendo conflictos maritales y no sabiendo lidiar con ellos, los padres desplazan su atención en los hijos.

 

Familia Permisiva

Los padres no son capaces de disciplinar a sus hijos.  Con la excusa de no ser autoritarios les permiten actuar a su antojo, los límites son escasos o nulos. En estos hogares los hijos asumen funciones que corresponden a los padres (deciden ellos y se les delega poder, aun dando órdenes a los padres). Los padres no establecen restricciones por miedo a que se enojen o disgustan.

 

Familia rígida 

Los hijos son sometidos por la rigidez de sus padres, quienes son autoritarios. Tienen dificultad en asumir cambios según sus etapas de desarrollo.

Tratan a los hijos con desmedidas  exigencias y les cuesta ser flexibles.

 

Familia Sobreprotectora 

Padres que sobreprotegen a los hijos.  Interfieren en su desarrollo y autonomía, no      desarrollan destrezas para enfrentar dificultades, defenderse o tomar riesgos y se convierten en infantiles, actuando por debajo de sus reales   capacidades. Los padres procuran retardar la madurez de sus hijos y hacen que dependan de sus decisiones.

 

Familia Inestable

Padres confusos por no saber qué quieren para su familia, sostienen un ambiente de inestabilidad. Los hijos crecen inseguros, desconfiados y temerosos, con gran dificultad para dar y recibir afecto. Se vuelven adultos pasivos-dependientes, incapaces de expresar sus necesidades y por lo tanto frustrados, llenos de culpa y enojo por las hostilidades que interiorizan y no expresan.

 

La familia estable

Los padres tienen claridad en su rol; saben qué quieren dar a sus hijos. Proveen un ambiente cálido, los hijos crecen estables, seguros, confiados, les resulta fácil dar y recibir afecto y cuando los adultos son activos y autónomos, capaces de expresar sus necesidades. Se sienten felices y con altos grados de madurez e independencia. Los padres de este último tipo de familia los denominamos Padres Eficaces, por asumir la postura idónea, según la etapa de desarrollo de sus hijos y avanzando con los cambios oportunos, mediante los buenos tratos en un ambiente nutridor y saludable para todos. A pesar de sus diferencias y desacuerdos saben fluir, asertivamente, a través del tiempo.

Están dispuestos a amar, cuidar, instruir, formar, educar y suplir a los hijos, de una forma balanceada.

 

Personas Sólidas forman Familias Sólidas y estas construyen una Sociedad Sólida.

Betania Cruz Fernández⠀
Trabajadora Social
Máster en Terapia Familiar Sistémica
Coach Espiritual
Directora de «Familia y Terapia»⠀