El término del perdón es utilizado coloquialmente por todas las personas alrededor del mundo, muchos sin saber la magnitud de lo que significa, otros sin saber a qué los compromete.

El acto del perdón no solo requiere de reflexión y valentía, sino de amor propio. Ya que cuando perdonamos no solo lo hacemos por el otro, sino también por nosotros mismos. ¿Qué es perdonar? Muchos piensan que olvidar, pero no es así; perdonamos cuando aprendemos a recordar sin dolor. Cuando decidimos poner a un lado lo ocurrido y no utilizarlo como arma de ataque contra el que en algún momento nos falló. 

Cuando el perdón es en el ámbito relacional, no siempre implica que se quiera reintentar volver con la pareja. El perdón real va más allá del miedo a perder la relación o a la soledad.  

Lograr perdonar u obtener el perdón no siempre es una tarea fácil, ya que no solo depende de nosotros, sino que necesitamos del otro para ello. Es por esto que, debemos de estar preparados para entender que si lo solicitamos u obsequiamos es por nuestra sanidad emocional, independientemente de conseguirlo; y por lo tanto estar preparados para la posibilidad de que al que le fallamos decida no perdonarnos. 

El acto del perdón tiene un doble efecto sanador tanto en el que perdona como en el que es perdonado, un efecto LIBERADOR a nivel de la psiquis. Cuando logramos hacerlo nos empuja a curar las heridas y nos da espacio a ver hacia adelante, vivir el presente y no dejarnos anclados al pasado.

Perdonar y ser perdonados en esta época, es de personas con una tremenda grandeza de corazón, ya que son actos que van de la mano con la humildad y la lucha constante contra el propio ego y orgullo. Lo prometedor es que cuando se hace, se camina más ligero por la vida, sin la carga emocional del “qué hubiera pasado si” hubiera sido capaz de perdonar y ser perdonado. Perdonar otorga paz, espacio libre en la mente y nos regala la hermosa posibilidad de decirnos a nosotros mismos: ¿y ahora qué sigue? 

Muchas veces el perdón más importante es el que tenemos que hacernos a nosotros mismos, para eliminar toda culpa arraigada a esos pensamientos castigadores y de autorreproches que nos inundan. Al perdonarnos podemos iniciar una relación desde el amor, el cuidado y la aceptación con la persona más importante de nuestras vidas: NOSOTROS MISMOS.

 

Camille Gutiérrez K.
Psicóloga Clínica
Máster en Intervenciones en Crisis y Traumas.
Máster en  Psicología de la Intervención  Social.